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Se salvan vidas con el Derecho penal

Se salvan vidas con el Derecho penal
Durante catorce años fui Defensor Público Oficial ante el Juzgado Federal de San Nicolás de los Arroyos. En esos años, un día recibí una llamada en mi casa por la que me hicieron saber de una chica a la que le iban a causar un aborto. Le habían aconsejado no hacerlo e intentaron convencerla, pero ella insistía. Y me llamaron porque yo era “de la Justicia”. Algunas trabas burocráticas mediante, hice una presentación ante la Fiscalía General de mi pago. Creí haber cumplido con mi deber de funcionario público, pero, sin optimismo, seguí con otros asuntos.

Un par de días después, me enteré de que había sucedido lo siguiente: un taxi llevaba a la madre a la “clínica” clandestina. Cuando llegó, vio que había un procedimiento policial; para ahorrarse problemas con la Policía, se fue. Se salvó ese bebé y también el que iba a ser “ejecutado” en el turno anterior, cuando irrumpieron los policías.

Si no hubiese sido por la ley penal que incrimina el delito de aborto, y por los magistrados, funcionarios y empleados judiciales y los agentes policiales que siguieron diligentemente su deber de prevenir el delito, no se hubiesen salvado esas vidas. ¿Quién dice que no sirve el Derecho penal contra el aborto? Salvemos vidas con el Derecho penal.

Héctor H. Hernández
Defensor Federal jubilado
Doctor en Ciencias Jurídicas